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Devoción

Fe y Devoción

El corazón de nuestra danza: la adoración profunda al Niño Jesús, que nació para traer luz y paz a los hombres.

“Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado.”

Isaías 9, 6

Imagen del Niño Jesús

Niño Manuelito

El Centro de la Fiesta

Más allá del color y la danza, todo gira en torno al Niño Jesús. Los Negritos no bailan para el público, bailan para Él, como una ofrenda de adoración y gratitud por la libertad concedida.

La Adoración

Es el momento cumbre. La música se detiene o se torna solemne. Los caporales y la cuadrilla se arrodillan, se quitan los sombreros y, con profunda humildad, veneran la imagen sagrada en el templo o en la casa de los mayordomos.

“Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad.”
Lucas 2, 14

Vivir la fe bailando

Gestos de fe

  • Ofrenda

    Los Negritos no bailan para el público: bailan para el Niño Jesús. Cada paso y cada repique de cadena es una ofrenda.

  • Adoración

    La música se torna solemne; caporales y cuadrilla se arrodillan, se quitan los sombreros y veneran la imagen sagrada.

  • Sacrificio

    Mayordomos y danzantes entregan tiempo, esfuerzo y recursos de buena voluntad, para cumplir con el Niño.

  • Gratitud

    La danza es acción de gracias por la libertad concedida y por las bendiciones recibidas año tras año.

Oración al Niño Jesús

Bendito Niño Jesús,vengo a ti, para adorarte,porque has nacido para salvarme.

Te traigo mis penas y mis alegrías;mis frustraciones y mis esperanzas,y en esta danza te entregomi corazón y mi esfuerzo,como muestra de mi amor por tiNiño Bendito.

Me inclino ante tu imagen y te suplicoque protejas y bendigas a mi Familia,a nuestros trabajos y nuestros anhelos,pero sobre todo no permitasque me aleje de ti.

AMÉN

Enciende una vela

Deja tu intención ante el Niño

Elige por quién o por qué rezas y enciende una vela. Es un gesto personal: tu intención queda solo en tu dispositivo.

Reflexión

La devoción de los Negritos al Niño Jesús se expresa en el compromiso que asumen los mayordomos cuando se encargan de realizar la festividad y también la devoción de los danzantes de Negritos quienes se sacrifican en muchas cosas para poder cumplir con el Niño.

Además de realizar gastos en la elaboración de sus trajes de danzantes, también sacrifican tiempo y ocupaciones del día a día, pero lo hacen de buena voluntad porque ellos saben que todo lo que den al Niño lo recibirán multiplicado en bendiciones.

Ese es el cariño que tienen los pobladores de la ciudad de Huánuco por el Niño Manuelito y la razón por la cual esta festividad es única en el mundo y ha sido declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.

— Padre Oswaldo Rodríguez Martínez